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Blog de tesorería

Escrito desde los ficheros, no desde una encuesta.

Cada nota arranca de una pregunta que a un equipo financiero le hacen de verdad, la razona desde lo que trae un fichero bancario y lo que asienta el mayor, y termina en la parte del producto donde se trabaja ese problema.

Cómo se escriben

Lo que tiene que cumplir una nota antes de publicarse.

Cuatro reglas. La cuarta nos cuesta tráfico y la mantenemos, porque la alternativa es publicar una cifra que ningún lector puede comprobar.

Responde una sola pregunta
No un tema — una pregunta que alguien escribe, respondida en las dos primeras frases. El detalle va debajo de la respuesta, nunca delante.
Razona desde el mecanismo
Qué trae el fichero del banco, qué asentó el mayor, qué hizo la otra sociedad con el mismo movimiento. Una afirmación que puedes comprobar vale más que una que hay que creerse.
Termina en algún sitio
Cada nota nombra la pantalla donde se trabaja el problema y enlaza a ella, para que el argumento aterrice en algo que puedes abrir y no en una invitación.
No publica cifras que no podamos sostener
Ni porcentajes de encuestas, ni recuentos de analistas, ni “la mayoría de los tesoreros dice”. Cuando una afirmación necesitaría un dato que no tenemos, se argumenta desde el mecanismo.

Nada de esto hace que una nota sea correcta. La hace comprobable, que es lo único que puede ofrecer honestamente quien escribe sobre el dinero de otros.

A dónde llevan

Los problemas de arriba se trabajan en cuatro sitios.

Conciliación, posición de caja, intercompañía y la entrada del mayor son donde aterrizan estos argumentos. Las dos vistas generales son para quien prefiere empezar por el producto y no por una pregunta.

Trae la pregunta que el mes pasado no supiste responder.

Una sesión de trabajo sobre tus sociedades, tus bancos y tu mayor. Tú haces la pregunta; nosotros te enseñamos de dónde sale la respuesta y en qué registro se apoya.

Una hora, en español o en inglés. No hace falta conectar nada a tus bancos para hacerla.